Arrancaron con espíritu ganador

Noticias relacionadas
La línea entre el éxito y el fracaso es tan delgada que en ocasiones no se distingue, aunque de ella depende que un proyecto triunfe o acabe desmembrado. En el Espanyol saben mucho de eso, por la salvación in extremis y por la Copa. Sin ir más lejos, el entrenador del Zaragoza en la final, Víctor Muñoz, acabó por abandonar el club, y hasta su presidente tomó la vía rápida y se marchó. Y todo por un partido, por lo que hagan 11 personas durante 90 minutos. Del éxito de Italia a la decepción de Francia, pese a que hizo mejor partido, también pende un hilo de distancia, por poner otro ejemplo cercano. Y en el 99 por ciento de los casos, excepto en aquellos de desigualdad muy manifiesta, ese éxito obedece al carácter, al espíritu con el que se afronta la empresa.
Ya eso vamos. Entre el discurso exageradamente prudente (el "trataremos de ganar, pero el partido es muy difícil") y el valiente ("vamos a ganar cueste lo que cueste") se encuentra la clave del éxito. Ayer, en la primera jornada de trabajos forzados en Peralada, dos jugadores hablaron y lanzaron sus proclamas, a cuál más valiente. Luis García retó al Barça para comenzar a preparar la Supercopa a un mes vista. Y, bajo estas líneas, Pablo Zabaleta se hace fuerte ante su nuevo jefe, Ernesto Valverde, arengando así al resto de la plantilla a competir desde ya como si mañana adviniera otro 12 de abril. Con ese espíritu ganador, hasta David noqueó a Goliath, por lo que atención a este Espanyol, que puede plantarse en septiembre con un título sonado.



