Ojito con Rujano, la puede liar

Noticias relacionadas
En Francia estaban ayer más pendientes de Zidane y la final del Mundial que del Tour, así que esta etapa de transición fue más de transición que nunca. Victoria de Calzati y rápido traslado a Burdeos para ver el fútbol. El día, por tanto, era ideal para hacer otro tipo de conjeturas. Es una afición común a todos los periodistas deportivos hurgar en las entrañas de nuestras disciplinas para encontrar nombres de futuro, ganadores sorpresa, posibles revelaciones... En esta misma columna les hablaba ayer de Markus Föthen (ojito con el alemán, insisto). Y hoy me gustaría llamar la atención sobre un ciclista algo más conocido, pero inédito en el Tour. Me chivan desde Francia que está como una moto y que puede armarla muy gorda en la montaña. Me refiero a José Rujano.
Rujano es un menudo escalador venezolano que el año pasado estuvo a punto de poner el Giro patas arribas con un ataque el penúltimo día en un etapón de montaña que terminó en Sestriere. Rujano se metió en el tercer peldaño del podio, pero sólo 45 segundos le separaron de Paolo Savoldelli y 17 de Gilberto Simoni. Este año firmó un extraño contrato: corro el Giro con el Selle Italia y luego voy al Tour con el Quick Step. Y, claro, pasó qye lo pasó: el broche a la ronda rosa fue una misteriosa retirada. Su cabeza estaba en Francia. En la contrarreloj del sábado, totalmente llana y endurecida por el viento, perdió 4:53 minutos y ahora está a 5:26 en la general. Les aseguro que no está nada mal para un escalador de 48 kilos de peso. Ah, se me olvidaba: tiene sólo 24 años.



