Yo digo Manuel Pecino

¡Que alguien me lo explique!

Actualizado a

Noticias relacionadas

Lo de Honda con Nicky Hayden es difícil de entender. Hacerle probar una nueva moto cinco días después de ganar su primer gran premio de la temporada y cuando está en plena lucha por el campeonato del mundo, es una política que más parece dibujada por un enemigo que por Honda, la marca para la que corre el piloto americano. Y como no podía ser diferente, este experimento con gaseosa ha acabado mal, muy mal. Si el americano había salido de Holanda una semana antes reforzado y con el campeonato bien encarrilado, tras la carrera de Donington Park el pasado domingo sus rivales le han dado la vuelta a la tortilla. Y lo paradójico es que esta vez entre sus rivales estaban los que le gestionan su carrera deportiva. De verdad, no lo entiendo.

Una situación como la de Donington con Doohan o Rossi resultaría inimaginable, porque ambos se habrían negado en rotundo a meterse a hacer pruebas en un momento así, menudos eran. Nicky Hayden en cambio es demasiado correcto, demasiado blandito, le falta mala leche y le ha faltado dar un puñetazo sobre la mesa en el box de HRC. No hay que llegar a los extremos de Biaggi, que pateó su moto y la tiró al suelo, pero está claro que si no empieza a defender sus intereses, en su garaje parece que no lo van a hacer por él. Después de Donington su crédito para el título ha bajado. Ni sus rivales cuentan con él, a pesar de que sigue líder del campeonato. Por eso, Nicky necesita un golpe de efecto para que le vuelvan a tomar en serio, un golpe de efecto inmediato.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados