La candidatura de la vuelta al Madrid de valores clásicos
Juan Palacios tiene un proyecto claro. Clarísimo, diría. Lo trajo de la mano al Foro Ferrándiz. José Antonio Camacho, Pirri y García Remón. Y en la trastienda espera Vicente del Bosque, no me queda duda. La apuesta es por el Real Madrid clásico, el de toda la vida, gente que pretende desempolvar valores tradicionales ahora devaluados por la púrpura de los Galácticos que impusieron los valores del marketing antes que los del sacrificio. Camacho, ese tótem madridista defensor de las cosas bien hechas y por derecho, se tomó el permiso de subir a la mesa junto a su candidato a presidente para ponérnoslo muy clarito, que es una palabra muy suya. Y triunfó por todo lo alto combinando en sus respuestas pura sensatez con mucha ilusión por devolver al Real Madrid al sitio que le corresponde.
Noticias relacionadas
No escuchamos de Palacios y mucho menos de Camacho promesas electoralistas que no pudieran demostrar. Me explico: no hablaron de fichajes en los que hay que creer a ciegas. Esta candidatura sube un peldaño después del otro, apoyados todos en la experiencia acumulada, precisamente, en la Casa Blanca. Y es que por ahí va el gran valor de este proyecto, se trata de tener fe en unos hombres que defendieron la camiseta blanca con sangre y ahora lo quieren hacer con su talento. Y cuando desde el público quisieron recordar a Palacios y Camacho que el 'mister' había salido dos veces corriendo del Santiago Bernabéu, la respuesta fue acorde: por entonces no podía trabajar a su manera y ahora tendrá las manos libres. Lo dicho, éste es el modelo Camacho.
Palacios no nos sorprendió al exponer su proyecto leyendo cinco folios. Es su manera y para improvisar prefiere dejar cámara y foco a Camacho, que no se muerde la lengua. Se siente más seguro, prefiere no deslizarse en terrenos pantanosos y llega hasta donde los datos públicos del club se lo permiten. Está muy lejos de demagogias, muy en la línea de apostar por lo tangible y prefiere un pabellón en Valdebebas que cerrar el techo del Bernabéu, por ejemplo. Palacios y Camacho, sociedad sin límites en este Madrid que quieren renovar.



