Los béticos tienen que ilusionarse

Noticias relacionadas
Para mi resulta inexplicable el grado de desencanto que asola al beticismo y que sólo parece justificase por la Copa de la UEFA ganada por el Sevilla. Las claves de este estado de desánimo son: el divorcio entre Lopera y Serra Ferrer que fue convenientemente utilizado por un grupo de detractores de Don Manué para inundar los foros de supuestas proclamas contra el actual presidente (hasta el próximo día 30). Hacían tanto ruido, les dábamos tanto pábulo que parecía que, en efecto, el beticismo en bloque estaba en contra de Lopera. Nada más lejos de la realidad, aunque, en buena lógica, este Betis necesita mejorar, crecer, modernizarse, volver a mimar la cantera, que anda de capa caída, y sobre todo, dejarse de gaitas, de zarandajas, de 'notables'...
Pero lo que de verdad resulta inquietante es que Joaquín y Oliveira, los dos buques-insignia de la entidad, digan públicamente que desean marcharse a otro club que les permita crecer como futbolistas y, por supuesto, económicamente. Y aquí es donde debe entrar Lopera (ya en su condición de dueño) y José León (como presidente); tienen que construir un proyecto lo suficientemente atractivo para que estos dos cracks no sientan la necesidad de emigrar. Y para eso no hace falta fichar megaestrellas del Mundial. Sólo es necesario ofrecer un Betis ganador, ilusionante, sin perder su filosofía de equipo del pueblo, del 'manque pierda', pero sobre todo, sabedor de que la Copa del Rey de 2005 no puede ni debe ser su último título. Así es como va a enganchar.



