¡A por ellos, oé...!, ¡A por ellos, oé...!
Cuando uno oye ese cántico de un grupo de aficionados no podemos evitar que se nos ponga la piel de gallina, que se nos erice el pelo de la nuca y que nos invada un sentimiento de ilusión por hacer, por fin, algo grande en este Mundial. Este año, sí ¡A por ellos, oé!
Sabemos, o al menos estamos acostumbrados, que la Selección es propensa a quedarse siempre en el camino, a no llegar nunca al final de la gesta... Pero esta vez todo apunta a que va a ser diferente. El deporte español brilla en todo el mundo, ahí tenemos el ejemplo maravilloso de Nadal y Fernando Alonso. Dos deportistas que nos ponen un nudo en la garganta cuando están recogiendo su premio en el podio y nuestro himno suena de fondo.
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Esta nueva generación de deportistas está cambiando por fin el sino de nuestro destino en las competiciones. Ahora es el momento de que España demuestre el potencial de nuestro país en el deporte que más seguimos.
Si hay que caer por el camino con Brasil, Francia o Corea, que La Roja juegue como sabe, dejando claro el tipo de fútbol que fabricamos en España, con arte, con coraje, sacrificio e ilusión. A nosotros, nos pillará rompiéndonos la garganta con el: "¡A por ellos, oé!"



