La F-1 se quedaría sin galácticos
Noticias relacionadas
No tengo la menor duda de que Flavio Briatore domina (entre otras cosas) el negocio de la Fórmula 1 muchísimo mejor que yo. Pero reconociendo y respetando tal superioridad, no puedo estar en absoluto de acuerdo con su planteamiento cicatero y espartano de la especialidad. No sé qué ocurriría en los grandes clubes de fútbol si la federación, de repente, les dijera: "Este año ustedes sólo pueden gastarse 30 millones en fichajes"; o "Sólo podrán tener dos futbolistas que cobren más de seis millones al año en sus plantillas". Claro que quizá la brecha entre el Barcelona y el Málaga, por citar los extremos, sería menos abrumadora, pero discrepo en que el deporte, el interés, el espectáculo salieran ganando en una competición tan adulterada.
Sí comparto, no obstante, la idea de que para ver buenas carreras no hacen falta presupuestos disparatados. Se comprueba no sólo en la GP2, como dice el todavía jefe de Alonso, también en las World Series, en la Fórmula 3, en la Copa Hyundai... y en el kárting. Sin embargo, la F-1 es mucho más que competici también es el mayor escaparate tecnológico, organizativo y de mercadotecnia del planeta, por encima incluso de unos juegos olímpicos puesto que su vigencia es anual. Yo apostaría por la autorregulación, que fueran los protagonistas los que pusieran sus propios límites en este contexto superlativo. Entre otras cosas, porque la propia Renault ya se ha encargado de demostrar que no es necesario el mayor presupuesto para ganar...




