Yo digo Pedro Luis Ferrer

El fin de una herencia incómoda

Pedro Luis Ferrer
Delegado de Aragón
Delegado en Aragón de Diario AS desde 2004. Licenciado en Ciencias de la Información-Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.
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Soláns se va o, en cualquier caso, abandona la presidencia del Real Zaragoza. Nada está aún firmado, pero sí ultimado, apalabrado. A Soláns nunca le gustó el fútbol. El Zaragoza fue una herencia incómoda que le ha dado alguna alegría, pero que le ha quitado el sueño en demasiadas ocasiones, y que ha administrado durante una década con honradez, pero sin entusiasmo. De tanto en tanto llegaban rumores de una venta (ha tenido más de una docena de ofertas en los últimos años), pero ésta nunca cuajaba, entre otras cosas, porque no era sólo una cuestión de dinero. Soláns siempre ha tenido claro que no le iba a vender el club a ningún especulador, a ningún piterman de turno. Pero ahora ha encontrado un comprador que le satisface y que no daña su prestigio, y está muy próximo a desaparecer de la escena.

Pero Soláns se marcha, sobre todo, por el desengaño que ha sufrido con toda la clase política con el asunto de las recalificaciones, de las oficinas y de la Ciudad Deportiva, y de la nueva Romareda. Nadie le ha ayudado y la deuda del club se ha ido disparando. Ya no se veía con fuerzas para seguir y ha optado por abandonar. Ahora lo único importante es que el que venga eleve de una vez las miras del Zaragoza.

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