La euforia no basta para ganar
Noticias relacionadas
Para Ferrari, ganar en Ímola era casi una cuestión de vida o muerte. Tanto tiempo ya sin una victoria lícita (lo de Indianápolis 2005 no se puede considerar como tal) se había traducido en una enorme presión para los pilotos, el equipo e incluso el propio grupo automovilístico Fiat, con Luca di Montezemolo a su cabeza. Por eso, ahora que han conquistado el anhelado triunfo, es comprensible que la euforia se haya desatado en el entorno de Maranello. Sin embargo, esa euforia, ese optimismo e ilusión propios de la resaca del éxito no son suficientes para garantizar que la recuperación de los monoplazas rojos se ha consumado. Hace falta algo más consistente y convincente que el simple hecho aislado de un triunfo... en casa.
El año pasado por estas fechas hablábamos de algo similar. Entonces en lo más alto del podio estuvo Alonso, pero Ferrari e Italia entera se referían también al final de la hegemonía de Renault. Lo que ocurrió a partir de ese día lo sabemos bien. No quiero decir que la historia tenga ahora que repetirse, como tampoco que todo esté hecho por vencer en San Marino. Yo, al menos, no tendré en consideración a Schumi como gran rival de Fernando (no por él, sino por las carencias de su escudería) hasta que vuelvan a exhibir el mismo potencial en las siguientes carreras, ya lejos del calor de Maranello...




