Yo digo Alejandro Delmás

Ahora ya sólo falta torearlo

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

E l Sevilla va a asaltar la final de la Copa de la UEFA en el corazón de Nervión, y en pleno corazón de la Feria: el jueves 27, día potente en la historia del sevillismo... y en el Real de Los Remedios. Esa tarde hace el paseíllo en la Real Maestranza uno de los toreros más sevillistas que hay: Dávila Miura, sobrino de Don Eduardo Miura Fernández, el ganadero que, ligado al destino, mandó al toro Islero rumbo a Linares y a Manolete. Islero iba apartado para Murcia, pero la vida tiene ésas. Ayer mismo, en la Maestranza, El Cid, torero bético hasta las cachas, de Salteras, brindó el sexto de la tarde a Emilio Muñoz, torero absolutamente sevillista y belmontista, de Triana. El Cid cortó una oreja ante el semblante trémulo del maestro Muñoz: trémulo por la faena, por la montera, y por lo de Gelsenkirchen. ¿Era sevillista Juan Belmonte, El Pasmo de Triana? Fue amortajado con el hábito del Cristo de la Expiración: El Cachorro de Triana, cuyas misas frecuenta el presidente del Real Betis Balompié.

E n Sevilla, estos días, hay como un hilo invisible que uniese la muleta de El Cid, Triana, Nervión y Gelsenkirchen, donde la Holanda del profeta Cruyff aplastó en 1974 a la Argentina de Perfumo. El Sevilla se trae de allí un cero-cero que pone la final a un solo latido del corazón de Nervión. "Pídele a Dios que no te salga un toro bueno", dijo Rafael El Gallo a cierto aspirante a la gloria. El Sevilla tiene ante sí un toro de los que los taurinos califican como "importantes". Ahora sólo falta una cosa: torearlo.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados