Yo digo Pedro Luis Ferrer

Cani o el debate acabado

Pedro Luis Ferrer
Delegado de Aragón
Delegado en Aragón de Diario AS desde 2004. Licenciado en Ciencias de la Información-Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Actualizado a

Noticias relacionadas

Un amigo escribió una vez que si un aragonés que le guste el fútbol no se declara ferviente admirador de Cani es que no es aragonés o no le gusta el fútbol. Esa exageración, en este caso producto del cariño, se ha movido siempre alrededor de Cani desde que apareció en Primera con aquel famoso caño a Reiziger. Cani es singular, especial, diferente a todos, y por eso ha provocado encendidas discusiones entre la afición del Zaragoza. Hubo quienes creyeron desde el principio en él y le perdonaron todo, y otros que sistemáticamente le negaron el pan y la sal, exigiéndole siempre mucho más que a los demás. Es quizá el peaje que han sufrido todos los aragoneses que han jugado en el Zaragoza, acaso con las ilustres excepciones de Lapetra, Violeta, Planas y Láinez. Pero aquí se le ha dado duro a todos los demás: a Víctor, a Belsué, a Villarroya... Y, por supuesto, a Cani. Por suerte, la legión de conversos no para de crecer.

Cani vive ahora días de vino y rosas. El viernes le eligieron el mejor deportista aragonés de 2005, sólo unas horas después de que Luis Aragonés le llamara por fin para esa jornada de convivencia de los 33 jugadores que pueden ir al Mundial. Cani ha venido haciendo muchos méritos y ahora la justicia le llega de golpe. Pero su gran virtud es que sabe manejarse como nadie ante los excesos y la gloria. Al final, lo único que de verdad le importa es ganar su segunda Copa del Rey.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados