La falta de tacto de López Caro

Noticias relacionadas
Lo confieso. La noche aciaga de La Romareda fui el primero en proclamar que Helguera no estaba para ser titular. Le achaqué la mitad de la goleada que acabó con el sueño de esa Copa que se le resiste al Madrid desde los tiempos de la Quinta del Buitre (1993). Helguera reculaba mucho a la defensa, se despistaba en el achique y se empeñaba en ser el segundo portero. Atrincherado, facilitaba a los rivales un margen de maniobra en el área impropio de un equipo grande.
Vale. Pero Iván Helguera ha llorado por el Madrid en las derrotas y ha tenido actuaciones sublimes en noches de garra, compromiso y victoria. Hasta le vi meter un gol de tacón a Osasuna a lo Di Stéfano. Ya sé que tiene 31 años y huele a traspaso en verano. Pero López Caro le ha desterrado a la grada de mala manera. El banquillo, con pipas o sin pipas, ya era suficiente castigo...



