Los rivales tienen que preocuparse
Noticias relacionadas
Renault comenzó ganando los dos primeros grandes premios de 2005 y ya sabemos como acabó la cosa. La nueva temporada ha arrancado por los mismos derroteros y por eso no es de extrañar que los rivales más cualificados del equipo de Alonso y Fisichella hayan convertido en una prioridad evitar que su racha de triunfos se prolongue más allá del GP de Australia. Cuando durante los primeros compases del Mundial alguien toma ventaja no es que se convierta, desde luego, en definitiva o irrecuperable, pero obliga al resto a ir a remolque, a remontar punto a punto, y eso no es nada aconsejable en una especialidad tan complicada ya por definición como la F-1. Aunque esto no haya hecho sino comenzar, relajarse sería un error para los aspirantes.
Porque los resultados influyen en la forma de afrontar los problemas de la competición. Mientras que en el tono general (desde los pilotos a Briatore, pasando por los técnicos) de la escudería Renault se vislumbra tranquilidad y confianza a raudales, Ferrari, Honda y McLaren buscan explicaciones para justificar que, al menos por ahora, tampoco hayan sido un contrincante del nivel esperado. A Raikkonen le persigue su gafe, Schumacher no tiene el superbólido que exigía, Montoya busca su sitio, Barrichello no está ni se le espera Y entre tanto, el campeón español es un líder relajado y sólido, que dice que se ve de nuevo como número uno y que tiene un coche para volver a ganar en Melbourne. Yo también me preocuparía si tuviera que intentar ganarle




