La ACB, en situación límite
Noticias relacionadas
Van a perdonar mi insistencia en el tema de la ACB y sus audiencias, pero es que se está llegando a una situación límite y me siento en la obligación de advertirlo. Cuando un deporte se televisa en abierto cotiza como los valores en bolsa. Si sube, estupendo, pero si baja y baja el batacazo puede ser monumental. Pues en esa situación crítica comienza a estar nuestro baloncesto de clubes. El domingo se televisó un partidazo, el Pamesa-Barcelona. Audiencia: 475.000 telespectadores. El anterior domingo, otro partidazo, el Tau-Unicaja. Audiencia: 469.000 telespectadores. ¿Qué cadena va a pujar por los derechos de transmisión con semejantes audiencias? ¿Qué patrocinadores y anunciantes van a querer poner su dinero en la ACB?
Se dice que el deporte que no sale en televisión es como si no existiera, pero el valor de cuanto no alcanza el medio millón de telespectadores es cero. Los fundamentalistas de la ACB dicen que no les importan las audiencias, pero su soberbia está poniendo el baloncesto al borde del colapso. Sin buenas audiencias no hay dinero, y sin dinero no hay posibilidad de crecimiento. ¿Dejamos entonces morir al baloncesto? Será deporte practicadísimo en los colegios, sí, pero cuando los niños van a casa no ponen la televisión para ver los partidos de la ACB por una razón de sentido común: el interés de los resultados en la liga regular es relativo, salvo situación desesperada. Pues es un precio demasiado alto el que pagamos por dejar todo para el final.




