Yo digo Manuel Esteban

Abandonar la mesa era la postura

Manolete
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Todavía no puedo comprender la educación que tuvieron Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil con el nuevo presidente del Real Madrid, Fernando Martín, durante los discursos en la comida previa al derby que se celebró en Valdebebas. Las palabras de menosprecio a la entidad atlética fueron evidente, Lázaro Albarracín y Enrique Collar, se subían por las pareces, al asegurar entre otras lindeces que casi nunca los colchoneros ganaban en el Bernabéu. Le recordaría que al menos tres Copas del Rey se han ganado al eterno rival en su casa. Pero esto es secundario, lo realmente importante es que los consejeros se tuvieron que levantar y dejar con la palabra en la boca a la persona que hablaba de esta manera tan poca elegante. No me vale la diplomacia como postura.

Durante la jornada de ayer se quito restar importancia a este comportamiento y hasta se elogiaba el hecho de que al menos tres directivos blancos a título personal pidieran disculpas a sus invitados. Aunque rivales, la realidad es que las relaciones presidenciales siempre han sido buenas entre Real y Atlético. El periodo más confuso fue el de Jesús Gil con Ramón Mendoza, aunque siempre fue a título personal y nunca implicando a los clubes que representaban. Si el discurso que se preparó Fernando Martín tenía toques de humor inglés muy pocos lo entendieron. De todas formas mi irritación es contra los responsables atléticos, que tuvieron que tomar una postura mucho más drástica y no permitir el cachondeo de su colega. El Atlético es algo sagrado.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados