Sobre los 8 minutos de Cassano
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La euforia turbadora del 4-0 ha difuminado un detalle que no es menor: 'Los ocho minutos de Cassano'. Con el partido 4-0 a treinta minutos vista, cualquiera habría apostado por la entrada urgente del italiano al campo. Sin embargo, López Caro aguantó sin mover banquillo en una elección táctica de cierto significado. Sólo a ocho minutos del final se decidió por dar una oportunidad a quien fue fichado como crack en enero. En el momento del cambio, Cassano miró el marcador e hizo una mueca de insatisfacción. Es natural. Cuando aterrizó en Madrid traía en la maleta la ilusión por hacer algo grande y, de momento, no da ni frío ni calor.
López Caro ha lanzado un mensaje con estos ocho minutos: Cassano tiene complicado jugar en el Madrid. Aunque desde el club dicen que el chico está encantado, la realidad es diferente. Ni juega mucho ni coge forma ni el técnico cuenta con él en el señalado día del 4-0. ¿Entonces, cuál es su papel? Tan segundón como para valorar que en junio puede emprender viaje de vuelta a Italia. A final de temporada los técnicos decidirán, pero Cassano se perfila para entrar en la lista de transferibles. Ya sucedió con Owen, al que vendieron por mucho más de lo que costó. No sería un mal negocio.



