La única gesta inolvidable

Noticias relacionadas
De la alegría sosegada de la media noche del martes, con el miedo todavía sin acabar de salir del cuerpo, al entusiasmo rescatado por los hechos, por la bendita realidad. Así se despertó ayer el zaragocismo. El sufrimiento del Bernabéu fue verdaderamente atroz, pero resultó una pesadilla feliz. Duró exactamente hasta que se hizo de día y la luz del nuevo amanecer recortó la figura estelar del Real Zaragoza delante de su undécima final de Copa. Porque es el Zaragoza y no el Real Madrid el que va a jugar la gran final del próximo 12 de abril. Aunque no lo parezca. Al Real Madrid le ha colmado la resurrección del espíritu de Juanito y de la mística de las remontadas en el Bernabéu, pero no conviene dejarse atrapar: la gloria, toda la gloria, es para el Zaragoza. El Madrid ganó por 4-0, pero sólo ganó un partido; el Zaragoza ganó primero por 6-1 y después ganó su pase a la final. Que es lo que queda.
Al Madrid le hacía falta una noche así, un partido grande para volver a empezar. Pero se ha acabado magnificando en exceso su victoria. Y al final parece que la hazaña es la suya. Pero no, la única gesta inolvidable aquí es la del Real Zaragoza, que ha eliminado consecutivamente al Atlético de Madrid, al Barcelona y al Real Madrid por primera vez en la historia de la Copa, un torneo que tiene 103 años de historia. Nadie lo había hecho antes y el Zaragoza lo ha conseguido. Sufriendo mucho, sí, pero también disfrutando, jugando al fútbol y goleando: cuatro al Barcelona, seis al Madrid...



