Yo digo Juan Mora

Pasión británica por el rugby

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Cada año por estas fechas nos llega el Seis Naciones. Se trata de una competición secular y llena de tradiciones al más puro estilo británico, con títulos honoríficos (Grand Slam para quien gane todos los partidos, Triple Corona exclusiva de los equipos británicos, Cuchara de Madera para el último clasificado) y cantos de himnos que evocan sangrientas luchas. Fieros partidos disputados por gigantes de casi dos metros y más de cien kilos de peso en pos de la victoria en una competición elitista, reservada únicamente para aquellos países donde el rugby es religión. La excepción podría ser Italia, la última en llegar y bien que se nota: desde que participa ha jugado treinta partidos y perdido veintisiete.

En Italia hay una licencia de rugby por cada 1.300 habitantes. Muchísimas comparado con nosotros (una cada 2.300), pero una nimiedad en comparación con Gales (una cada 40 habitantes), Inglaterra (cada 43), Irlanda (cada 44), Escocia (cada 58) y Francia (cada 295). Cifras, sobre todo las del Reino Unido, tremendas que superan a las que tenemos en España de fútbol: una por cada 57 habitantes. Esto da una idea de la devoción que se le profesa al rugby en aquellas tierras, donde quedó reglamentado en 1871. Francia tuvo la suerte de subirse al carro muy pronto, en 1910, y ahora no es una extraña en la competición. Todo lo contrario; incluso cuenta entre las favoritas y es quien más victorias registra en los últimos cuatro años.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados