Un vino y el cava, catalán
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En el Madrid ya es Navidad. Anteayer la festejó el club con los jugadores y ayer fue el turno de los periodistas. Florentino admitió que han perdido el rumbo deportivo y prometió recuperarlo. Una señal de que el rumbo se va recuperando es ver y oír al alto mando haciéndole una carantoña a Ronaldo. Es el mejor y una de las razones de ser del florentinismo; tener a los mejores para competir con el dinero de los ricos Abramovich, Berlusconi y otros tapados.
El golpe del almuerzo fue que el vino blanco llegó desde Alella, patria chica del famoso Marfil y de mamá Relaño, y el cava, Parxet de Tiana, caldos catalanes ambos. Entre uno y otro, un Rioja. La variedad de los vinos españoles nos permitiría organizar hoy otra comida navideña, mañana otra y otra pasado sin repetir procedencia: un Rueda, un Somontano, una sidra asturiana, un albariño El Madrid optó esta vez por una combinación catalano-riojana demostrando que la modernidad, la integración, la normalidad son virtudes que le acompañan siempre. Y como Navidad es tiempo de grandes deseos se levantó la copa de cava catalán para desearnos a todos felicidad. El Madrid es normalidad: ¡a ver si se contagia!



