Yo digo José Ribagorda

Un equipo ramplón y desquiciado

Actualizado a

Noticias relacionadas

Con la previsible derrota ante Osasuna, la última bestia negra, nos situaremos a más de diez puntos de los puestos que dan acceso a Europa. Nuestra preocupación vuelve a ser no descender. Esta realidad viene a demostrar el fracaso del proyecto de Bianchi y duele más si tenemos en cuenta que todos pensábamos que este año con un técnico, a priori, solvente y unos refuerzos, creíamos, contrastados, todo iba a ser distinto. A estas alturas cabe decir que ninguno ha estado a la altura de las expectativas. Bianchi ha sido incapaz de crear un bloque y conseguir que el equipo tenga un estilo definido. Tampoco ha conseguido transmitir a los jugadores ambición alguna ni el carácter ganador que le avalaba en Argentina.

Somos un equipo desesperantemente ramplón, que no juega a nada y lo que es peor, timorato, cobarde y acomplejado. En cuanto a las presuntas estrellas, decir que han demostrado más bien poco. Alguien nos tendría que explicar porque jugadores que han demostrado una enorme calidad en otros equipos, caso de Ibagaza o Gabi, caso de Petrov y Kezman, se les olvida jugar al fútbol en cuanto se visten nuestra camiseta. Es algo que no puedo entender. Es triste, además, constatar la falta absoluta de concentración y de oficio que demuestra partido a partido la antaño sólida defensa. Dejar escapar puntos por sistema en los últimos diez minutos demuestra un grado de desquiciamiento poco común.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados