Yo digo Pedro P. San Martín

Modestia y arrogancia cara a cara

Actualizado a

Noticias relacionadas

Nunca hasta el jueves pasado había escuchado a un entrenador confesar que aún no está preparado para dirigir al Real Madrid. Lo dijo Schuster y me pareció que no era una pose, sino por auténtica modestia. Fue una declaración elogiable por oportuna, días antes de visitar el Bernabéu, y además ejemplar para sus jugadores, que verán en su técnico a un modelo de profesional reflexivo, con los pies en el suelo. Y así se refleja la personalidad del entrenador en este Getafe, que está trabajando con la misma humildad cuando fue líder que al dejar de serlo. Y con ese talante aparece ante el Madrid dispuesto a dar un susto al arrogante Luxemburgo.

Y es que Luxa peca de altivo. Es la cara opuesta a Schuster. El brasileño lo ha ganado casi todo en Brasil y se aferra al currículum para defenderse patas arriba de sus más flagrantes errores. Si fuera capaz de cultivar la autocrítica estaría mejor visto por el madridismo. Por aquí falla Luxa, al que respeto como técnico experto y contrastado, pero que crea cierto estado de desapego cuando proclama aquello de "yo no me equivoco nunca". No debería cruzar el míster la línea que diferencia a un entrenador ganador (que lo es, seguro) con un entrenador engreído. Eso no gusta en el Madrid.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados