Alcoy: el fútbol de siempre

Noticias relacionadas
El partido en Alcoy fue una auténtica fiesta del fútbol. En tiempos donde impera la televisión digital y ver los encuentros tranquilamente desde el sillón es reconfortante asistir a partidos como los de El Collao, con toda una ciudad detrás de su equipo. Una hora y media antes del choque ya estaba la mitad del estadio lleno y la otra mitad aguardaba colas para entrar en el recinto. Fue el fútbol de los de toda la vida, de los de siempre: con bocadillo, bufandas y colorido por todos los lados. A Bianchi le rejuveneció quince años el partido y le recordó los de Copa en Francia. Incluso fue bonito ver cómo el entrenador local, Benigno Sánchez, habló tranquilamente con Bianchi al acabar el partido en la zona de vestuarios. Mientras, los jugadores del Alcoyano aguardaban la salida de los rojiblancos para pedirles las camisetas. El árbitro esperaba a que operarios del club pudieran abrir la puerta que se había quedado atrancada.
Fútbol de siempre, en un campo abarrotado, con barro y los fotógrafos y cámaras pegados a la línea de fondo. Partidos como los del miércoles son los que unen a un equipo con su ciudad. En Alcoy se acabó la fiesta y el equipo volverá a jugarse el tipo en su categoría. El Atlético acude al campo de los campos, La Catedral. Terreno añejo donde también se vive el fútbol intensamente. Los de Bianchi deben enderezar su rumbo en Liga. En Alcoy y zonas limítrofes hay cinco peñas rojiblancas y estarán pendientes de su equipo. Es la grandeza de un club venido a menos.



