Menos samba y más trabajar
Noticias relacionadas
El primer mandamiento del fútbol profesional es: se juega como se entrena. El Real Madrid juega muy poco, luego no se entrena casi nada. El entrenamiento debe ser "progresivo, intensivo y explosivo", y me lo dice el último preparador físico con el que el Madrid ha ganado una Copa de Europa, una Liga y una Intercontinental, todo va ya para tres años: Javier Miñano. El Madrid ahora no tiene un juego progresivo, ni intensivo ni explosivo, y por eso pierde. Luxemburgo es el responsable. Sus entrenamientos, televisados en directo, no son para mejorar la preparación física, táctica y estratégica, sino para la galería. Miñano visitó al Liverpool. Allí vio que los entrenamientos no son televisados, que duran hora y media y que acaban después de comer, porque el almuerzo en grupo es obligatorio tras el entrenamiento. En el Madrid desayunan juntos y luego se entrenan.
Los del Liverpool no necesitan gimnasios en casa, como los que tienen Helguera en Ciudalcampo, Zidane en Conde de Orgaz o Ronaldo en La Moraleja. Los del Liverpool llegan a casa cansados, y los del Real frescos como lechugas. ¿Qué podemos esperar de un técnico que se lleva arena de playa a los Alpes? Lo mismo el año que viene se lleva el Everest a Río de Janeiro, que eso sí que saldría en la tele. Los pulsómetros, las pruebas de esfuerzo, el trabajo aeróbico... nada, eso no vende. Más le valdría, en vez del arenero, que le hicieran una buena cuesta en Valdebebas, como las de los Alpes. Y que se lo tenga que decir yo...




