Kezman no pudo volver por no tener el visado
El delantero del Atlético volvió el jueves por la tarde de Seúl e hizo escala en Francfort, donde no le dejaron entrar en territorio europeo al no tener los papeles en regla. El visado era de tres meses y estaba caducado y el futbolista no tenía el permiso de trabajo correspondiente.


El Atlético estuvo ayer todo el día pendiente de Mateja Kezman, que ya debía haber estado en la sesión de trabajo de por la mañana. Pero el jugador rojiblanco no acudió y conforme pasaban las horas empezaron a descubrirse los motivos: Kezman tenía caducado su visado y no pudo entrar en España. Bianchi estuvo al tanto toda la mañana de estos problemas y el club intentó durante todo el día solucionarlos con prontitud. Kezman llegará esta tarde a Madrid y no viajará con el equipo a Vigo, tal y como estaba previsto en un primer momento.
Por la mañana Bianchi Ia dio la lista de convocados en la que sí estaba incluido el delantero. Se quedaron fuera, por decisión técnica, Arizmendi y Colsa. Sin embargo, todos estos problemas con Kezman propician que sea Arizmendi (que aún no ha jugado ni un minuto en Liga) el que vaya finalmente a Vigo y tenga la opción de disputar sus primeros minutos con la camiseta rojiblanca.
El transcurso de los acontecimientos en este lío en el que se vio envuelto Kezman fue el siguiente: el futbolista regresó el jueves de los partidos con su selección, hizo el vuelo Seúl-Francfort y, desde allí, debía viajar a Madrid. Sin embargo, en el aeropuerto alemán se percataron de que el jugador no tenía el visado en regla y, por tanto, tampoco el permiso de trabajo. Serbia no pertenece a la Comunidad Económica Europea y al entrar en terreno europeo no tenía los papeles en regla. El club le tenía que haber hecho el certificado de tramitación de permiso de residencia, cosa que no sucedió. El futbolista viajaba con Milosevic, jugador de Osasuna, que sí pudo continuar su viaje a España.
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El delantero del Atlético emprendió entonces desde la ciudad alemana viaje a Belgrado, donde se encontraba ayer a la espera que desde el club se solucionara su visado. El futbolista podía haber estado en la sesión matinal de ayer, pero finalmente no pudo acudir.
Y Bianchi entendió que sin entrenarse, Kezman no podía estar en Balaídos. Además, el viaje desde Seúl fue de muchas horas y el cansancio hizo mella en el futbolista. Kezman llegó a España a finales de julio para hacer la pretemporada y desde entonces nadie se percató de que el visado tenía una caducidad de tres meses.



