Owen, el gran jefe blanco
Ya no hay dudas de que la venta de Etoo al Barcelona fue una melonada. Y empieza a tener la misma pinta la de Owen al Newcastle. Habrá que tocar madera para que no se revele también como tal la cesión de Portillo al Brujas. Pero es que esto parece, justamente, cosa de brujas. Y mucho más, como es el caso, si Ronaldo cae lesionado con el Barça en puertas. Michael Owen, Balón de Oro, demostró con su marcha del Madrid que le interesa más el balón que el oro. Y eso que dejó para los ciegos un reguero de goles antes de irse, lo que hizo con toda educación. No le dolieron prendas en dejar el Real Madrid para no poner en riesgo su progresión como jugador y su participación en el Mundial de Alemania. Cambió el perfume del glamour por el olor a Reflex. Apostó por el fútbol. Y acertó. Ayer comenzó a recoger el premio: dos goles con Inglaterra a Argentina en sólo cinco minutos. Si Etoo es el bwana negro, Owen es el gran jefe blanco.




