La mala suerte de Woodgate
Las primeras palabras que Woodgate aprendió en castellano fueron: "Mala suerte". Solía preguntar a sus amigos: "When will the mala suerte end?". Y es que la mala suerte le ha perseguido durante toda su carrera. Y parece no acabar nunca. Con el Leeds y también en el Newcastle se ha oído cientos de veces: "Mira, Woodgate lleva una buena racha de partidos, qué bueno es...", para poco después lamentar que un problema muscular le ha detenido su progresión. El hombre está curtido, si no en mil batallas, al menos en esta que mantiene con su cuerpo. Pero como todos, su aguante tiene un límite. Esta última le ha tocado el alma porque era titular en el Real Madrid, Eriksson había dicho off the record que le convocaba y quizá se pierda el gran partido del 19-N contra el Barcelona. Para ese día, Woody había planeado traerse a amigos, cenar con otros, apostar a la victoria del Real Madrid y demostrar que su lesión estaba olvidada. Desde la grada, ese sábado, no será lo mismo...




