La cucamona tapa la mejora del equipo
No entiendo la pasividad de los mandamases del Madrid ante las 'cucamonas' para celebrar un gol. Pensé que alguien, Butragueño por ejemplo, haría imponer la cordura que él mismo practicó modélicamente como futbolista. Es un asunto que se les empieza a escapar de las manos. Helguera dice que no le gusta lo que hacen sus compañeros y Ronaldo anuncia que preparan otro numerito. Esta moda desvía la atención de lo esencialmente importante: el fútbol y el gol. El Madrid marca golazos, el equipo va hacia arriba y nadie se acuerda de decirlo o promocionarlo. Los jugadores brasileños están desviando la atención de lo esencial, que es la mejoría del equipo, hacia lo cómico. No reparan en que el negocio del club no es su lucimiento circense, sino dar relevancia a su calidad futbolística. Ellos mismos se hacen daño. Alguien, el Buitre por ejemplo, debe intervenir.



