Luxa tiene las ideas más claras
Noticias relacionadas
Por fortuna para Luxemburgo, este segundo partido de Champions lo encara con una idea táctica más clara y con un Madrid más seguro de sí mismo. El bache de resultados es historia, o eso parece, una vez archivado el laberinto del cuadrado mágico para girar hacia un esquema natural: el 4-2-3-1, flexible con balón a 4-4-2 en rombo. Y aún hay más. Luxa comienza a conocer a su plantilla y por fin dispone sobre el césped a los mejores jugadores que tiene, en los puestos donde pueden hacer daño. Para que me entiendan, hoy veremos a Guti organizando juego y a Baptista actuando de enganche, con mucha llegada a gol. Y a Raúl con Robinho pisando área, allí arriba, metiendo miedo a Nikopolidis. Se acabaron los experimentos.
Será porque Luxa ha necesitado hacer una especie de pretemporada con los seis partidos oficiales disputados, después de un verano de amistosos de farolillo y pandereta. Y en este rodaje se ha dejado seis puntos en la Liga y tres en la Champions. Pero ya basta. El Madrid no dispone de más crédito ni complacencia. Después de ganar bien al Athletic y al Alavés, toca clavar una bandera de autoridad en la Champions, aún sin el seguro de vida que es Ronaldo o sin la genialidad de Zidane. Este once es el mejor once posible, consensuado por la mayoría si se hiciera un sondeo en la grada. Decíamos al principio que este Madrid ha cambiado el rumbo a tiempo. Ahora sólo falta poesía en su juego. Pero ya hemos oído a Luxa: "Hay que ganar al Olympiacos, jugando bien o no".



