España necesita a Carlitos

Una imagen vale más que mil palabras. Moría el primer cuarto del partido con Israel y Carlos Jiménez recibió el balón. Botó, superó a dos rivales y anotó con falta incluida. Júbilo entre los jugadores españoles. Júbilo en Pesquera y en toda la delegación española anclada en Serbia, ayer en Novi Sad y hoy en Belgrado. Llegamos a la capital y es capital que Carlitos sea el Carlitos que conocemos. El Carlitos a.c. (antes del conflicto), el Carlitos multiplicador de números y estadísticas. El tira y afloja Estudiantes-Real Madrid ha llevado el hastío a la mirada de Jiménez. Su cuerpo está en el Eurobasket, ¿pero su mente? Su profesionalidad está fuera de toda duda y estoy seguro de que en Serbia volverá a ser el jugador ejemplar que siempre fue, desde el patio de San Viator hasta el Magariños, donde lo ha dado todo y ahora hay quien le regatea sudores. España necesita a Carlos. Y él no nos fallará. Pese a que aún no hayan pagado por su rescate.



