Yo digo Alejandro Delmás

Brasil y el Centenario: tanto gusto

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

La mejor selección del mundo de todos los tiempos, y números cantan, se da la mano de la historia con el club decano de Sevilla, y números también cantan. No sabemos si Benedicto XVI es sevillista (a Ratzinger le tocaría ser del Bayern Múnich), pero el Obispo de Roma debería estar pendiente del partido de hoy. No por nada, sino por eso del futebol-arte que despliegan esos ángeles color café con túnica amarilla. Pero éste es el Centenario del Sevilla, maestro Ratzinger, maestro Del Nido. Y aquí vamos a escribir de ese Centenario que no hubiera sido el mismo sin los stukas, López, Torrontegui, Campanal, Raimundo y Berrocal, sin Brand, sin Don Ramón Sánchez-Pizjuán, sin Andrés Mateo, sin Juan Arza, El Niño de Oro: ellos están en la leyenda de una Sevilla que se nos fue hace mucho, y que Del Nido, eso se adivina, quiere recuperar como en un puente blanquirrojo sobre décadas turbulentas.

Es el Centenario de todos ellos: y de Eugenio Montes, José Ramón Cisneros, Busto, Pepillo, Pato Araujo, Manolo El de las Vacas, Ruiz Sosa, Antonio Leal Graciani, Antonio Leal Castaño, Luis Cuervas y Pedro Berruezo, que murió en Pontevedra con el escudo sobre el corazón, rompiendo el alma a Pablo Blanco y Enrique Lora. Ninguno faltará: algunos, en la grada más alta del corazón de Nervión. ¿Pueden llegar al cielo los vuelos de Marcelo Campanal, el Capitán Maravillas, el eje de la leyenda de los centrales del Sevilla, entre Paco Gallego y Sergio Ramos? Al fondo del vuelo y del sueño queda la escuadra de la calle Oriente: en 1982, allí se dirigió la última mirada de Rinat Dassaev, en busca del golazo de Sócrates. Que usted lo disfrute, maestro.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados