Yo digo Juan Mora

Doping: castigos ejemplares

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Los castigos ejemplares forman parte de la estrategia para luchar contra el doping. No hay más que recordar los Juegos Olímpicos de Seúl. Ben Johnson fue por aquel entonces el cabeza de turco. Tenemos un ejemplo más reciente cuando en los Juegos de Invierno de Salt Lake City quien cayó fue Muehlegg tras ganar su tercera medalla de oro. Dos deportistas, casualmente, nacionalizados. Así los países a quienes representaban no tenían por qué molestarse mucho: "Sí, es nuestro, pero menos". Ahora la víctima es Armstrong, el único nombre que ha trascendido de los ciclistas cuya orina congelada contenía EPO en el Tour de 1999. Vuelve a ser una apuesta por la calidad sobre la cantidad, no sea que se caiga el circo.

Armstrong niega todo. "No había EPO en esas muestras. Lo garantizo". Sin embargo, los códigos de seis de las doce muestras conducen a un mismo nombre: Armstrong. Una vez que ha trascendido el tema, el laboratorio de Chatenay-Malabry se ratifica en la certeza del análisis. Creer a Armstrong es un acto de fe; creer al laboratorio es admitir una prueba. Prueba que no tendrá efectos sancionadores para el corredor, pero sí para que Francia despierte de nuevo las conciencias sobre lo que está pasando. En los últimos años dieron positivo Del Olmo, Llorente y Brandt en el Tour. No hubo el menor escándalo. El caso Armstrong nunca será positivo y, sin embargo, tendrá resultados ejemplarizantes. Pues bienvenidos.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados