Yo digo Juan Mora

Juan de Dios, el maestro

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

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La historia del deporte español se reparte en dos fases bien diferenciadas: antes y después de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. El después lo conocemos bien. Es nuestro presente. Barcelona 92 fue el motor que proporcionó a nuestro deporte dinero y medios. El antes fue más duro. No había dinero ni medios. El éxito nos llegaba de los genios que aparecían por generación espontánea en el ciclismo, en el boxeo, en el tenis o en las motos. Mientras, un reducido grupo de técnicos suplía con dedicación y entusiasmo las deficiencias estructurales y de base que tenía nuestro deporte. Uno de ellos era Juan de Dios Román, que dejó el derecho y el periodismo por enseñar a jugar al balonmano. Su pasión.

Juan de Dios se hizo entrenador en la época más difícil, cuando el español era bajito y de complexión nada recia. Salía su equipo al extranjero y allí se encontraba con hercúleos chavales de casi dos metros. ¿Cómo ganar así una Copa de Europa? Bastante hizo con llevar al Atlético de Madrid a un subcampeonato. Ahora todo es tan distinto que hasta nuestra Selección es campeona del mundo. Su espina clavada. Después de dos medallas olímpicas, le faltaba la guinda. Mas algo de ese gran éxito le corresponde. Cuando aún no habían nacido los actuales campeones, ni siquiera el actual seleccionador, Juan de Dios ya sentaba las bases del balonmano actual. Su homenaje de esta noche es el agradecimiento a un maestro.

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