¡Ay si no fuera por la marcha!
Noticias relacionadas
Se suman las medallas de Paquillo, Bragado, Massana y Marín en la historia de los Mundiales y estos cuatro atletas totalizan el 30% de las ganadas por España en esta competición. Se añaden las de Molina, Plaza y Encarna Granados y sale que el 40% de las medallas procede de la marcha, una especialidad que es contemplada con escepticismo fuera del atletismo. Tal es así que el actual presidente del COI propuso eliminarla de los Juegos. Le parecía que se trata de una prueba en la que gana el menos tramposo, pues llega un momento en el que todos corren llevados por el natural impulso de ir más deprisa. En estos Mundiales se llegó a producir la descalificación del 37,8% de los atletas en los 50 kilómetros.
A unos les pillan y a otros, no; ahí es donde se pone en entredicho la integridad de esta prueba, cuyo resultado queda al arbitrio o buen ojo de los jueces. El propio Bragado, descalificado en Helsinki, les desafió a que le demostraran que los demás no corriesen. Pues esta modalidad tan polémica es la que nos salva en el medallero una y otra vez. En maratón y 1.500 también ha habido históricamente acopio de medallas (33,4%), pero las primeras concentradas en un periodo oscuro -no se detectaba la EPO-, y respecto a las segundas hace seis años que no subimos al podio. Como nuestro atletismo no es mucho más, estamos donde estamos: puesto 23º del medallero. Y gracias, que si no es por la marcha ni siquiera aparecemos.




