Justicia a última hora
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E l Mónaco sufrió muchísimo en el primer tiempo y se encontró el gol cuando parecía más tranquilo. Quitó a Chevanton justo cuando más daño podía hacer, y eso favoreció al Betis, que sacó un buen resultado con todo merecimiento. Deschamps planteó el partido de la forma prevista. Dos laterales rápidos y ofensivos (Maicon y Evra) y un centro del campo de choque, más preparado para recuperar que para mover el balón. En realidad, Evra casi no apareció en ataque, un ejemplo claro de lo que es jugar contra Joaquín. Maicon sí creó más peligro, aunque luego se diluyó según avanzó el partido. El Mónaco apostó por la nueva pareja Sorlin-Meriem en las bandas y no le funcionó. Lógico, porque ninguno de los dos son extremos.
Adebayor jugó unos metros por detrás de Chevanton, muy distinto a su rol en la selección de Togo, pero más habitual en el Mónaco. Trabajó mucho y terminó muy a menudo entre Zikos y Bernardi. Lo peor del Mónaco, la defensa. El Betis le creó muchos problemas a balón parado y Roma mostró la inseguridad habitual. Fueron momentos en los que el Betis arrolló al Mónaco y debió haber marcado mucha más diferencia. Era el final del primer tiempo y el Betis perdonó tanto que los monegascos jugaron una segunda parte cómoda. Por eso el gol de Edu fue tan justo como inesperado. Queda una vuelta en Mónaco dura, pero bastante favorable al Betis. Puede jugar a la contra como tanto le gusta y esta vez sí tendrá a Oliveira.




