Yo digo José Ribagorda

Este año sí se ficha con criterio

Actualizado a

Noticias relacionadas

Recuerdo que también el año pasado nos las presumíamos muy felices con la llegada de Luccin, Gronkjaer y Salva. La ilusión no siempre va de la mano de la lógica. En las últimas temporadas, el reiterado anhelo de volver por nuestros fueros no ha sido otra cosa que un falso y desolador espejismo. En esta ocasión, todo parece diferente. Si el año pasado gastamos alrededor de veinte millones en nueve fichajes de segunda fila, esta temporada vamos a desembolsar treinta por cuatro de calidad contrastada. Se apuesta además por la cantera, caso de Gabi, y por jugadores con juventud y proyección como Valera. Si a eso añadimos que se ha dejado de experimentar en el banquillo, para que el proyecto lo pilote un valor sólido como Bianchi, el optimismo está más que justificado.

Cerezo y Gil Marín han acertado a vislumbrar que la paciencia del aficionado está muy mermada. Arriesgarse a colmarla, parcheando los males del equipo no iba a conducir a nada bueno. A precios de saldo, no es fácil encontrar joyas como Pablo, Perea o Leo Franco. Por eso, como a la mayoría de los aficionados, me alegra que haya cambiado la dinámica de lo cuantitativo por lo cualitativo. No eran muchos y malos los jugadores que necesitábamos, sino pocos y buenos. El gasto, al final, va a ser solo ligeramente superior. Una política acertada de fichajes es toda una garantía de éxito.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados