Nunca le perdonó lo de Víctor

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Juande Ramos se fue con pena del Betis. Pena porque se identificó con la plantilla, pero también porque Lopera, a pesar de la fabulosa temporada realizada tras ascender desde Segunda División, no le dio una prueba de confianza en forma de renovación. Es más. Ya tenía prácticamente atado dos meses atrás a Víctor Fernández. Eso a Juande le sentó peor que la famosa nochecita de Halloween, cuando el presidente, a las tantas de la madrugada, le sacó de su casa y le obligó a presentarse en el chalecito de Benjamín para interrumpir el fiestorro que se estaban pegando casi todos los jugadores del Betis y algunos del Recreativo.
Su llegada a Nervión ha sido fuerte. Al decir: "Este es el proyecto más importante de mi carrera" da un palito soterrado a sus anteriores clubes, curiosamente los rivales más encarnizados del Sevilla: Málaga y Betis. Pero es que asegura abiertamente que Lopera "ha intentado torpedear mi fichaje". Esto ya es una declaración de intenciones. Pone bien a las claras la relación que quedó entre ambos: de maravillosa, nada de nada. El año pasado por estas fechas, Lopera y él se reunieron en el hotel Don Pepe de Marbella en una cumbre propiciada por el recuperador Carmelo Del Pozo, que hizo de 'celestino'. Don Manué le hizo una propuesta que Juande desestimó. La realidad es que ya tenía fichado a Serra Ferrer...¡País!



