La etapa de técnicos ganadores
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Si al final llega Bianchi al Atlético, me parece acertado el giro de la política rojiblanca para el banquillo. Los experimentos de Manzano y Ferrando no fueron acertados y se necesita un hombre de la personalidad del Virrey, que ha logrado con Boca todos los éxitos posibles para comenzar a ser grandes. Tanto Cerezo como Gil Marín no quieren hablar del asunto y le dejan libertad absoluta a Toni Muñoz para llevar las negociaciones. Se necesita un jefe que inyecte doctrina ganadora en el vestuario. Basta ya de perdedores y si encima al final consigues los tres refuerzos que marquen diferencia, el Atlético podrá volver por sus fueros. Junto con Riquelme pueden formar una pareja de lujo y sobre todo apostar por un fútbol de toque que hace años no conocemos por el Calderón. Al parecer las diferencias económicas son muy salvables. Esta semana habrá fumata blanca.
La otra bomba puede ser la de Luque, que por momentos se aproxima al Atlético y que está perfectamente perfilada. Junto con el Niño en ataque, la presencia de Riquelme para darles balones y el apoyo de Petrov y Gronjkaer por las bandas, el proyecto me parece más que interesante. Ahora el problema es de ajustar proyectos y suavizar peticiones. Parece que dinero al final va a llegar y es vital devolver la ilusión a la masa social. El Atlético necesita de manera urgente rearmarse y cerrar las heridas que tiene abiertas. Tanto Cerezo como Gil Marín quieren pasar a un segundo plano y dedicarse a las negociaciones que mantienen para la venta del Calderón y la construcción de una Ciudad Deportiva en Alcorcón. Es el momento de trabajar, de olvidarse de egos y, sobre todo, preocuparse para que el club vuelva a recuperar el puesto que se merece.




