Cuidadito, el Atlético puede resucitar
No saques pecho antes de tiempo, Tomás. El Atlético, en cualquier momento, puede sacar su vergüenza torera y daros un disgusto. No se te olvide que ya os ganamos dos Copas en el Bernabéu cuando veníais en plan triunfador de sendas Copas de Europa. Si hasta el año del maldito descenso os dimos un repaso en vuestra propia casa. Todavía no terminas de comprender la grandeza del Atlético. Siempre hemos luchado contra corriente, hemos sabido resucitar cuando ya nos tenían enterrados y ahora que estamos sin presión alguna a lo mejor sacamos la muleta de torear, nos la ponemos en la izquierda y armamos el taco.
Noticias relacionadas
Es evidente que ninguno de los dos equipos está como para lanzar las campanas al vuelo. Lo que pasa es que los atléticos somos autocríticos y sabemos vivir con nuestras penurias. Otra cosa muy diferente es lo vuestro. Estáis hablando de las grandezas del Real Madrid de Luxemburgo cuando es un conjunto sustentado en las maravillas de Casillas y en los pelotazos de Ronaldo. Pero lo que no valoráis es que en las últimas dos temporadas el saldo ha sido el mismo, cero patatero en cuanto a títulos y con una diferencia sustancial: el Real Madrid ha tenido trescientos millones de euros de presupuesto al año, y el Atlético unos cincuenta millones de euros. Como comprenderás, a quien habría que ponerle las orejas de burro es al imperio de los llorones.
Fíjate si somos diferentes, que nosotros no hemos hablado para nada de árbitros y te quiero recordar que uno de los penaltis más claros de esta temporada se lo hicieron a Fernando Torres en el Ruiz de Lopera con lesión incluida. Bastante hemos tenido con nuestra penitencia, pero no somos tan malos como parece y, desde luego, si mañana Leo Franco, Pablo y Perea enseñan sus garras en defensa, por fin Ibagaza y Luccin aparecen en el centro del campo y Fernando Torres saca todo su arsenal, las vacaciones las vas a pasar muy mal. Te quiero recordar que en el Calderón el Atlético le dio un auténtico repaso al Real Madrid y si ahora te estás volviendo de la saga de Clemente, es decir de los que piensan sólo en el resultado, enfermedad muy extendida por el Bernabéu, pues hablarás de que al final os llevasteis los tres puntos. No me importa, pero siempre el Atlético puede resucitar.




