Yo digo Juan Mora

Rossi-Sete: un duelo temerario

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Gracias a Sete, este Mundial de MotoGP va a echar chispas. Sete es el único piloto capaz de hacer frente a Rossi. El único, por tanto, capaz de motivar al italiano, que necesita estímulos para seguir dando lo mejor de sí mismo. Como la moto de Sete es bastante más rápida que la de Rossi y la disposición de nuestro piloto es la máxima para ganar el Mundial, el italiano tiene que echar mano de todo su arrojo para no verse destronado. Hay un riesgo. Ninguno de los dos quiere ceder el centímetro ganado en cada adelantamiento. Las últimas vueltas se convierten, literalmente, en una lucha cuerpo a cuerpo. Lanzados a más de 200 kilómetros por hora, ninguno renuncia al contacto si por evitarlo pierde terreno.

Como toda la lucha se desarrolla en las curvas, los adelantamientos se producen a costa de frenar el uno más tarde que el otro. La inercia lleva a las motos a salirse de la trazada. La conducción se vuelve temeraria. No hay control sobre la moto. Uno puede acabar fuera del circuito o llevarse a alguien por delante. Sete y Rossi asumieron ayer riesgos extremos. Después de 110,5 kilómetros de carrera, Rossi decidió que había llegado el momento de adelantar a Sete. Quedaban 26 curvas para hacerlo. En tres minutos y veinte segundos, los que tardaron en recorrer los últimos 8,8 kilómetros, se jugaron la carrera... y algo más. Si la primera prueba del año suele ser una toma de contacto, ¿qué nos espera en las 16 que restan?

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados