Ronie resucitó y Etoo dio un zarpazo, pero salió en camilla
Si recurrimos al marcador para evaluar en una comparativa a Ronaldo y a Etoo, lo dejaríamos en empate técnico. Uno y otro, como corresponde a su fama, marcaron el gol de turno con ese instinto que los hace únicos en los movimientos de área. Sin embargo, a los puntos, Ronie tuvo un mejor día que el camerunés, tanto por su trabajo global para el equipo, como por la participación en las jugadas decisivas del partido. En especial, en la que abrió el festival, con pase magistral a Zidane al segundo palo, en el primer gol del Madrid.
Noticias relacionadas
Por estas y otra razones técnicas y tácticas de fondo, no es exagerado hablar de la resurrección de Ronaldo, reencontrándose felizmente con el gol y también con sus compañeros. Y en este capítulo no es un detalle menor la presencia de Owen, con quien demuestra una coordinación de pase y ocupación de zonas más precisa que cuando tiene a Raúl de pareja de baile. Ronie provocó pánico a Oleguer y Puyol con sus arrancadas, aunque la anécdota fue que su gol llegó en remate de cabeza. Exactamente lo que peor sabe hacer.
Y no le fue mejor a Etoo. El ariete dio su esperado zarpazo en el minuto 28, en una salida en diez metros maravillosa que culminó tocando el balón con mimo bajo Casillas. Una acción con su firma, que celebró también a su tradicional estilo: dedo índice señalando al palco del Bernabéu. Después padeció el rigor del marcaje seco de Pavón y la contundencia de Helguera, diluyéndose poco a poco. En el minuto 75, al dar un pase sin riesgo, se dañó el menisco y abandonó el campo en camilla. Mal asunto para el Barça.



