Era una cuestión de confianza
Noticias relacionadas
Era tan fácil como eso, dar continuidad a una alineación y apostar por un sistema definido. Cesar Ferrando se escuda en las lesiones. No le falta razón, pero olvida, por ejemplo, la de veces que nos ha castigado con Sosa dejando a Colsa en el banquillo o la de ocasiones que ha dejado solo en punta a Torres, sin el decisivo concurso de Salva, condenando al Niño al absurdo pelotazo y a bregar inútilmente con las pobladas defensas rivales. Por no hablar del escaso aprovechamiento de Antonio López, haciéndole jugar la mayor parte de la temporada en un puesto que no es el suyo. También tendría algo que decir el técnico sobre el doble rasero con el que actuamos fuera de casa. Tal vez con un planteamiento táctico menos timorato y más ambicioso en los partidos a domicilio tendríamos ya asegurada al menos la UEFA.
Voy a dejar de lamentarme por el pasado; una práctica que no conduce a nada. Lo cierto es que llegamos a la fase decisiva del campeonato en nuestro mejor momento. El entrenador empieza a tener las ideas claras y los jugadores que merecen realmente la pena, como son los casos de Colsa o Salva, perciben con nitidez que se cuenta con ellos. Algo que redunda en su autoestima y confianza. Nos hace falta una solvente victoria a domicilio. En Los Pajaritos ante el Numancia tenemos la gran oportunidad.



