Un grupo que ahora cree en sí

Noticias relacionadas
Ferrando se empieza a salir con la suya. Vino de un club humilde como el Albacete y el Atlético era un reto para él. Le costó mucho acostumbrarse a lo que supone dirigir un grande y no solamente a lo que se ve todos los domingos. Le costó asumir que en el Atlético todo adquiere una dimensión desorbitada, que ciertos roles de comportamiento no son iguales aquí que en su equipo anterior y supo rápido que la afición rojiblanca ayuda y anima pero también pide.
Aguantó como pudo cuando las cosas vinieron mal: lesiones de jugadores importantes, baja forma de otros, negación de cara al gol, algunos errores arbitrales clamorosos... Y ahora está viendo la otra cara del fútbol: el Mallorca pudo adelantarse por dos veces y no lo hizo; Salva marca por partida triple; la afición le empieza a reconocer su trabajo y su valía... El fútbol tiene dos vertientes y Ferrando supo tragarse los sapos en las malas. Ahora el Atlético está lanzado. Incluso los dirigentes parece que empiezan a escucharle como tuvieron que hacer desde el inicio. Lo mejor es que el vestuario rojiblanco cree que ahora sí, que ahora el Atlético cree en sí mismo y los demás le respetan.



