Yo digo Vicente Carreño

Un ejemplo de casta y entrega

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Aguilera es un ejemplo. Ya no tiene la rapidez de cuando empezó en el Atlético con diecinueve años. Es imposible. Está a punto de cumplir los 36 y lleva demasiados partidos a la espalda. Pero todavía es capaz de disputarles el puesto a los más jovencitos, porque pone más ganas, más casta y más vergüenza torera que la mayoría. No es extraño que temporada a temporada, cuando casi todos le damos por jubilado, acabe apareciendo por la banda derecha del Atlético desplazando a otros fichajes de relumbrón que no han dado ni la cuarta parte del rendimiento de este veterano ilustre. El capitán del Atlético se ha resistido con uñas y dientes a ceder su puesto y por eso lleva más de 450 partidos con la camiseta rojiblanca y tiene a tiro de piedra a Tomás y un poquito más lejos a dos grandes mitos de este club como Enrique Collar y Adelardo.

Ahora una lesión está poniendo contra las cuerdas a Aguilera. Corre el peligro de perderse este apasionante final de temporada en el que se ha metido este sorprendente Atlético de Ferrando, que tras su último sprint tiene a su alcance los dos grandes objetivos con los que inicio la temporada: un puesto en la Champions y la Copa del Rey. ¡Casi nada! Estoy seguro de que Aguilera va a echar el resto para poder aportar su granito de arena al equipo. Pero si al final la lesión se lo impide y le aboca al camino de la retirada, puede sentirse orgulloso de lo que ha conseguido en el fútbol, de su brillante historial como rojiblanco, de las dos Copas conquistadas y de tantas actuaciones brillantes por la banda derecha del Calderón. A mí me gustaría que Aguilera se recuperase a tiempo y que todavía le viésemos alzar una tercera Copa del Rey en sus manos de capitán.

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