Luxemburgo aún está algo desinformado
Noticias relacionadas
Luxemburgo ha bajado de los cielos a la cruda realidad terrenal. Esto es lo que tiene: una plantilla alicaída y corta de recursos. Y para hacer el milagro del pan y los peces le trajeron de Brasil, creyendo que será capaz de multiplicar el rendimiento con mano dura y walkie-talkie. De momento no hemos visto nada nuevo, excepto la calva brillante de Gravesen. Mal síntoma que se debe cargar sobre la responsabilidad del técnico, quizás por puro desconocimiento de lo que se trae entre manos. Al menos es lo que se desprende del once que sacó y del giro precipitado que dio en el descanso con tres sustituciones al tiempo. Lo que hizo Luxa desprende cierta desorientación, mala evaluación de las fuerzas y nula capacidad de sorpresa táctica, pues este planteamiento es tan vulgar como el que hubiera hecho cualquier entrenador de mediana categoría. Y hay más: no encuentro explicación razonable a la paliza física que dio por la mañana a Ronaldo, Raúl y Zidane, si tenía pensado que por la tarde podrían jugar.
Es cierto que los 'Pavones' y algunos 'Zidanes' dieron lástima ante el Valladolid. Y que el fracaso copero ha de recaer sobre todo en sus espaldas por dejadez y poco trabajo. Pero Luxemburgo también ha suspendido este examen. Ha emborronado la buena onda que venía creando, inyectando cierto orden y diligencia al fútbol del Madrid. El técnico ha pecado por desinformación, también por repetir lo que sus antecesores hicieron devaluando la Copa y por no transmitir lo que nos viene vendiendo como su principio fundamental de vida: "Sólo vale ganar". Esta vez, no. Esta vez el Madrid ha sido un puro enredo, un cóctel insípido que se mereció el silbido de un público abochornado.



