Yo digo Pedro P. San Martín

A Roberto le toca ser ejemplar

Actualizado a

Noticias relacionadas

Emilio Butragueño confesó ayer en rueda de prensa que Roberto Carlos le expuso, tras el partido de Santander, su disgusto por las repetidas suplencias. Lo que no desveló el nuevo vicepresidente es que, en esa conversación, el brasileño dejó entrever que se sentía 'víctima del sistema' y estaba harto de aguantar tanta presión. AS contó ayer que Roberto estaba dispuesto a irse y la información era, como no podía ser de otra manera, correcta. Y ya se pueden imaginar nuestros lectores la movida que se montó en los despachos del club y en el vestuario al airearse la ruptura. A la vez, el madridismo se fractura ante una situación así entre los que quieren al jugador en el equipo y los que le darían mañana mismo la carta de libertad. ¿La verdad? Roberto no tiene dónde ir con 32 años en abril y una ficha de asustar. Así que le toca trabajar, con seriedad y humildad.

Roberto Carlos no debería enfangar, bajo ningún concepto, su extraordinaria carrera en el Madrid. Ha sido, y puede ser aún por un tiempo, el mejor lateral izquierdo jamás visto en el Bernabéu. Lo elegante y lo profesional es que mantenga en los entrenamientos la tensión, el compromiso y el esfuerzo de siempre. Que se olvide de sonrisas a destiempo, de gestos para la galería, de coquetear con clubes ingleses que ya no le van a fichar y, por supuesto, que ordene la cabeza fuera del campo porque la edad no perdona después en la hierba. A Roberto no lo linchó públicamente Camacho, ni García Remón le tiene tirria por aquello. Al contrario, el actual técnico y el club le respaldaron incluso cuando peor ha jugado en estos meses. Si el brasileño quiere salir del Madrid como un grande no tiene más que ser como siempre fue: ejemplar en el rendimiento.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados