Ahora, el examen de San Mamés

Noticias relacionadas
El objetivo del Atlético era lograr tres victorias en los últimos cinco partidos antes del parón de Navidad. En los cálculos rojiblancos obtener estos triunfos supone seguir en los puestos altos de la tabla. El Atlético perdió frente al Espanyol, fuera, y ganó a Osasuna, en casa. Ahora visita Bilbao con la firme intención de romper la mala racha lejos del Calderón. Desde la segunda jornada de Liga, en Albacete (12 de septiembre) los rojiblancos no vencen a domicilio. Mucho tiempo. Si los de Ferrando sacan los tres puntos en San Mamés habrán pasado tres meses después del triunfo en el Carlos Belmonte. Mientras, la fortaleza como local le permite al Atlético seguir en puestos europeos y estar a sólo tres puntos de la Champions. El equipo rojiblanco necesita ganar un partido fuera para alejar esa especie de maldición que le persigue desde que empezó la temporada. Cuando antes se quiten esa losa de encima, mucho mejor para todos.
El Atlético cuajó, en líneas generales, un buen partido ante Osasuna. Solamente cuando estaba claramente por delante en el marcador y con el rival en inferioridad numérica se empecinó en estropear lo hecho. Vinieron los nervios y las imprecisiones y al final el equipo acabó pidiendo la hora. Pero el encuentro ante el conjunto navarro es de los que curten, de los que unen al equipo, como bien decía Salva. Osasuna fue a por todas, entró fuerte y no se rindió nunca. Hay cosas por mejorar: de una falta en ataque, Osasuna montó una contra e hizo el 3-2. Y el equipo recibió un gol justo antes de que el árbitro pitara el final del primer tiempo. Hay cosas por pulir, pero el equipo va mejorando. Espera Bilbao.



