Sería una barbaridad que se fuera
Quizá nunca volvamos a ver al gran Figo del Fútbol Club Barcelona porque los años no perdonan, pero sin ninguna duda ante el portugués hay que quitarse el sombrero. Comprometido como pocos, se preparó a fondo para la Eurocopa que se celebró en su país y por eso fue el mejor del Real Madrid en el final de la temporada pasada. Luego abandonó la selección porque sentía que su club andaba necesitado.
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Y sigue a un gran nivel. Si el gran Figo que consiguió el Balón de Oro en 2000 y en 2001 el FIFA World Player era un futbolista descomunal, el Figo de hoy es un jugador admirable. Siempre pide el balón, exige compromiso. A veces eso le perjudica porque aparece por zonas donde no explota el desborde, que es su mejor virtud. Por eso Deco le liberó en Portugal en la Eurocopa y brilló más que nunca. Si el Real Madrid se queda sin Figo habrá arrepentimiento general, eso que nadie lo dude. Figo es más que David Beckham en la banda derecha, y desde luego mejor que cualquier otro futbolista si decide tirarse hacia la banda izquierda, como ocurre muchas veces. Ningún jugador madridista es en estos momentos capaz de desbordar como lo hace él, justo ahora que el brasileño Roberto Carlos se ve obligado a medirse mucho más.
Figo marcó 19 goles en las dos últimas temporadas, y es el principal socio de Raúl cuando hay que tirar del equipo. Su marcha sería un error garrafal de estrategia deportiva, justo ahora en que se aproximan tiempos de dudas. Figo ha sido junto a Iker Casillas el mejor del Real Madrid en los últimos meses, en plena crisis. Y no sólo por su talento, también por su sacrificio. Sólo plantearse ahora su marcha es una barbaridad.




