David honró su apellido: dio la de Cal
Noticias relacionadas
Dos veces metálico. David de oro y plata. Benditos 21 años los de este gallego de Cangas de Morrazo, entusiasta del rock alternativo y de grupos como Marea, Boikot o Los Suaves. Sonriente, frío y con casi 4.000 kilómetros remados para llegar al sueño que sólo alcanzan los elegidos. Hoy será nuestro abanderado en la clausura y se llevará sus medallas y 115.000 euros. Él cree que está bastante bien pagado. David Cal ha pasado en dos días tres controles, pero él trabaja por su cuenta y me asegura que no siente ningún miedo. No le duele la derrota del 500 ante el alemán Dittmer porque es un fenómeno, pero le espera en Pekín dentro de cuatro años.Habla despacio, saboreando cada palabra, soñando despierto y acariciando las dos medallas. Tiene los ojos vivos y se reconoce un tío muy tranquilo. Destaca en su cara, afable y sincera, un piercing bajo el labio inferior que se puso porque le pareció un adorno que le iba bien al conjunto y no le gusta el fútbol. Le gusta ir a jugar de vez en cuando, pero no a verlo.
El come, duerme, rema y gana medallas olímpicas. Y si la vida y la salud no le traicionan, tenemos campeón por muchos años porque los remeros llegan en perfectas condiciones a los treinta. Hablo con él y me doy cuenta de que es un deportista distinto. De los que surgen de vez en cuando. Tiene una capacidad añadida: se entrena como un león y cuando se baja de la canoa, desconecta. Maneja la pala con una cadencia que oscila entre 62 y 66 paladas por minuto, lo que le permite mantener un ritmo infernal. Y se siente levitando. Me han hecho más entrevistas en un día que en los siete años que llevo remando. Fue plata en los mil del Europeo de Poznan y cuarto en 500. Aquí, oro y plata. Los dioses le sonríen.



