La FA ysu año más negro

Noticias relacionadas
Vive la Federación Inglesa de Fútbol (FA) un año negro del que no acierta a escapar. Su sede, el flamante edificio situado en Soho Square, es una casa de los líos en la que de lo que menos se habla es de fútbol. Veamos. Abrió el carnaval la sanción impuesta a Rio Ferdinand por no pasar un control antidopaje. Todo se hizo mal, desde la notificación al jugador y a su club, el Manchester United, que recibió el veredicto con una semana de retraso, hasta la reacción federativa, cuya desidia desquició al mismísimo Blatter. Ferdinand dijo sentirse indefenso y la lava calentó a la selección nacional, cuyos jugadores amenazaron con una huelga en vísperas del trascendental partido contra Turquía, clasificatorio para la Eurocopa.
La madeja se lió aún más por el flirteo -el enésimo- de Eriksson con el omnipresente Abramovich. Y más aún con el veto a Alan Smith, a quien se prohibió jugar en la selección por su turbio pasado (problemas con la justicia) pese a ser convocado para un amistoso con Dinamarca. El K.O. en la Eurocopa fue el soplo que faltaba para derribar el castillo de naipes de Soho Square. Una sede que supera incluso el 13 Rue del Percebe que en su día pintó el gran Ibáñez. Eriksson, el seleccionador, se lió con la secretaria. Mark Palios, director ejecutivo de la FA, también. Faria Alam no será la Ofelia de Mortadelo y Filemón, pero todo lo demás sí es de chiste.



