El ciclismo necesita a los niños
Diez mil niños han tenido ocasión de tomar contacto con el ciclismo de competición a través de la Pequevuelta. Se trata de niños de 11 y 12 años que no es que quieran ser ciclistas, o sí, pero desde luego a todos les ha faltado tiempo para inscribirse a través de sus colegios. Pocos deportes pueden presumir de tener tanto poder de convocatoria entre los niños como el ciclismo. Para un niño, una bicicleta es el regalo soñado, el más solicitado cuando llegan los Reyes, el fin de curso o el cumpleaños. Y si le brindan la oportunidad de competir en una carrera, de poder alcanzar la final y correr en la Castellana el día que acaba la Vuelta, ya es el no va más.
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Por eso esta Pequevuelta es un regalo para los niños, un regalo que les hace Unipublic, empresa organizadora de la Vuelta, y que apoya Madrid 2012, con la finalidad de acercarles al ciclismo. De aquí, qué duda cabe, podrán salir futuros campeones, se podrán descubrir niños y niñas con unas cualidades excepcionales, pero lo más importante es que miles y miles de niños podrán contar algún día que participaron en una carrera ciclista y que tuvieron como director a un campeón mundial, Olano. Verán el ciclismo con otros ojos, sin las suspicacias con que lo vemos los mayores desde que los escándalos lo han dejado herido.
El ciclismo necesita arrancar de cero, con la nueva visión que le aporten sus jóvenes practicantes. Ellos un día ganaron sin más aporte que el desayuno que les preparó su madre antes de salir de casa. Ganaron porque eran los mejores, los más esforzados o los más ambiciosos. Sintieron eliminar a sus amigos, a sus compañeros de clase, pero también aprendieron a saber que el deporte de competición es así. Pero así de justo, en el que gana el mejor, no el más tramposo. A éste hay que denunciarle, desenmascararle, no como sucede ahora que todos parecen ser cómplices en su silencio. Necesitamos que esos niños lleguen pronto al ciclismo. Les esperamos.




